Tres semanas después — Horas facturablesTres semanas después, el tablero de tareas parecía más ocupado que el código. Derek no lo vivió como una alarma, sino como una irritación explicable: demasiados bloqueos, demasiadas preguntas, demasiadas peticiones de detalles de entorno, diccionarios de datos, archivos de ejemplo y pasos para reproducir.
La semana siguiente — Ventanas de onboardingLa primera llamada de onboarding empezó a las cuatro de la tarde en Ohio, lo que significaba noche para los contratistas y una caída medible de paciencia para todos. Aamir se conectó desde Lahore con camisa y auricular. Priya apareció desde Pune con el cuaderno abierto. Bilal entró desde Karachi después de un pequeño retraso de audio y se disculpó dos veces antes de que nadie lo acusara de nada.