Lo que ella quería el viernesEl viernes, Júlia le dijo a Stefan que llevara la cena y no una laptop. Llegó con dos bolsas de papel calientes y una solemnidad que la hizo reír. Un asa se había roto en el taxi; una mancha de salsa le oscurecía la camisa.
No era la misma puertaEl viernes por la mañana, Dandara todavía sonreía por el mensaje de Natalia cuando Adriana se detuvo junto a la cocineta. Tragó el café, esperando una pregunta sobre la revisión del protocolo. Adriana miró hacia los escritorios y luego de vuelta a ella, y esa pausa hizo que Dandara bajara el teléfono.